Guía comparativa
¿Ésteres de cetona o sales de cetona?
Ambos elevan el beta-hidroxibutirato en sangre sin una dieta cetogénica, pero los ésteres lo llevan a 2–5 mmol/L, mientras que las sales suelen alcanzar solo alrededor de 0,5–1,0 mmol/L. Lo más importante es que ninguno ha mostrado un beneficio fiable en el rendimiento, y algunos ensayos muestran un empeoramiento.
Las opciones, comparadas
| Opción | Evidencia | Mejor para | La nota honesta | |
|---|---|---|---|---|
| Ésteres de cetona | Evidencia limitada | Mucha cetona, nada más | Producen la mayor subida de cetonas, pero los ensayos controlados no muestran un beneficio global en el rendimiento, y uno halló un peor resultado en una contrarreloj de 20 minutos en ciclistas entrenados. Tienen un sabor muy desagradable, cuestan más y con frecuencia causan malestar gastrointestinal. | Ver |
| Sales de Cetona (BHB) | Evidencia limitada | No valen lo que cuestan | Una subida modesta de cetonas a cambio de una carga mineral elevada (una sola porción puede aportar más de 1 g de sodio), además de una fracción de D-BHB en gran parte inactiva. La bajada aguda de la glucosa en sangre es reproducible, pero no se ha traducido en beneficios a largo plazo ni en pérdida de grasa. | Ver |
Nuestro veredicto
Ninguno es necesario con una dieta normal, y ninguno reemplaza a los carbohidratos durante la competición. Los ésteres son la única forma que eleva las cetonas de manera sustancial, pero eso no se ha traducido en un mejor rendimiento; descarta por completo las sales si tienes hipertensión, insuficiencia cardíaca o enfermedad renal. Las personas con diabetes tipo 1 no deben usar ninguno sin supervisión médica.